La frescura en el café: ¿Por qué no siempre tenemos los mismos orígenes?
Si eres de los que visita a menudo nuestra tienda o compra café en nuestra web, es probable que te hayas dado cuenta de algo: no mantenemos los mismos cafés durante todo el año. Y no, no es por capricho. Detrás de esa rotación constante hay una razón muy clara y apasionante: la frescura de la cosecha.
En Harmony Roasters trabajamos con cafés de especialidad, lo que significa que priorizamos ante todo la calidad, la trazabilidad y la frescura el café. Nuestro compromiso es ofrecerte una taza vibrante, compleja y fiel al origen del grano. Para lograrlo, debemos respetar los ciclos agrícolas de cada país productor y seleccionar el café justo en su mejor momento.
¿Qué significa esto en la práctica?
Cada región cafetera tiene una o dos cosechas al año, dependiendo del clima, la altitud y otros factores agrícolas. Una vez que los granos son recolectados, comienza un proceso que incluye el secado, el reposo, el envío, y finalmente, el tostado. Todo ese recorrido puede llevar meses. Y es por eso que el momento en que nos llega el café es clave.
Cuando un café está recién cosechado, conserva mejor sus aromas, acidez, dulzura y matices frutales o florales. En cambio, un grano almacenado por demasiado tiempo, o expuesto a condiciones poco controladas, empieza a perder vida en taza. Por eso, evitamos trabajar con cafés “viejos” o que han pasado mucho tiempo en bodegas con cambios de temperatura y humedad.
Así seleccionamos nuestros cafés:
A lo largo del año, recibimos muestras de café verde de distintas fincas y orígenes. Estas muestras pueden llegarnos directamente de los productores con los que tenemos relación, o a través de importadoras que trabajan con micro-lotes de alta calidad.
Catamos cada muestra con calma y atención, evaluando atributos como el cuerpo, la acidez, la limpieza en boca, la complejidad y el retrogusto. Solo elegimos aquellos cafés que realmente nos emocionan y que sabemos que estarán a la altura de lo que quieres encontrar en tu taza. Es un proceso muy cuidado, que repetimos constantemente para garantizar siempre frescura en el café y excelencia. Y tratamos de que nuestra carta sea un pequeño puzle en el que cada café tenga su lugar y propósito.
El ritmo de las cosechas en el mundo del café:
Por ejemplo, Colombia es un país privilegiado, gracias a su geografía, tiene dos cosechas al año en la mayoría de sus regiones, lo que nos permite trabajar con cafés colombianos frescos durante buena parte del año. En cambio, en países africanos como Etiopía o Kenia, la cosecha principal suele ser una vez al año, y sus cafés nos llegan en los meses de verano. Es por eso que puede que disfrutes un delicioso keniano en julio, pero no lo encuentres disponible en diciembre.
Y esto no es algo malo, al contrario: es parte de la belleza del café de especialidad. Así como con las frutas o los vinos, hay una estacionalidad natural que nos invita a descubrir y disfrutar diferentes perfiles de sabor a lo largo del año.
Un café para cada estación:
Nuestro objetivo como tostadores no es simplemente tener “colombiano todo el año” o mantener un mismo café eternamente. Nuestro propósito es traerte lo mejor de cada origen, en su mejor momento. Es por eso que nuestros cafés van cambiando: porque seguimos el pulso de la tierra, de las cosechas, y de las relaciones que cultivamos con quienes producen estos granos maravillosos.
Así que la próxima vez que pruebes un nuevo origen de Harmony Roasters, recuerda: esa taza viene de una cosecha reciente, seleccionada con cuidado y tostada pensando en resaltar lo mejor de ese café.
Gracias por compartir con nosotros esta forma de vivir el café: con respeto, pasión y un compromiso absoluto con la calidad.


